Murió Taty Almeida, una voz imprescindible en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia

La muerte de Taty Almeida conmueve a la Argentina y deja un profundo vacío en el movimiento de derechos humanos. Referente histórica de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, dedicó más de cinco décadas de su vida a la búsqueda de su hijo Alejandro Almeida, desaparecido el 17 de junio de 1975, y a la defensa inclaudicable de los derechos humanos.

Su historia es también la historia de una transformación personal. Nacida en el seno de una familia militar y alejada de la militancia política durante gran parte de su vida, fue la desaparición de su hijo la que la empujó a recorrer un camino de lucha, compromiso y construcción colectiva junto a otras madres que buscaban a sus hijos e hijas desaparecidos.

Con el paso de los años, Taty se convirtió en una de las voces más reconocidas del movimiento de derechos humanos en nuestro país. Participó de innumerables movilizaciones, acompañó reclamos sociales, educativos y laborales, y mantuvo siempre un mensaje firme en defensa de la democracia y la justicia.

Su frase “La única lucha que se pierde es la que se abandona” trascendió generaciones y se convirtió en una referencia para miles de personas que encontraron en ella un ejemplo de perseverancia y compromiso.

A pesar del paso del tiempo y de no haber podido recuperar los restos de su hijo Alejandro, nunca dejó de exigir verdad y justicia. Hasta sus últimos días continuó participando de actividades públicas, convencida de que la memoria es una herramienta indispensable para construir una sociedad más justa.

La figura de Taty Almeida excede ampliamente la historia de una madre que buscó a su hijo. Representa la lucha colectiva contra la impunidad, la defensa de los derechos humanos y el compromiso permanente con las causas populares.

En tiempos donde muchos de los consensos construidos alrededor de la memoria, la verdad y la justicia vuelven a ser cuestionados, su legado adquiere aún mayor relevancia.

Desde la Unión de Usuarios y Consumidores despedimos a Taty Almeida con respeto y reconocimiento. Su ejemplo permanecerá como parte de la historia democrática argentina y como inspiración para quienes continúan defendiendo derechos y construyendo una sociedad más igualitaria.

Hasta siempre, Taty.