El endeudamiento crece mientras los ingresos no alcanzan: 6 de cada 10 argentinos ya tomaron deuda para cubrir gastos básicos

Aunque la inflación muestra una desaceleración, la economía cotidiana continúa siendo un desafío para millones de hogares. Un reciente relevamiento revela que el endeudamiento dejó de estar asociado a proyectos o compras importantes y pasó a convertirse, para muchas familias, en una herramienta para afrontar gastos esenciales como alimentos, servicios y medicamentos.

La pérdida del poder adquisitivo sigue impactando en la vida diaria de los argentinos. Según un relevamiento del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, el 61,9% de las personas tomó algún tipo de deuda durante los últimos seis meses, y más de la mitad lo hizo porque sus ingresos ya no alcanzan para cubrir necesidades básicas.

El dato refleja un cambio preocupante: el crédito dejó de utilizarse principalmente para adquirir bienes durables y comenzó a destinarse a sostener el consumo cotidiano.

Llegar a fin de mes, una dificultad cada vez más extendida

El informe también muestra que dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20 de cada mes, mientras que apenas un 9,3% afirma poder terminar el mes con capacidad de ahorro.

La situación es aún más compleja entre los jóvenes de entre 18 y 39 años, donde el porcentaje de quienes se quedan sin ingresos antes del día 20 alcanza el 85,5%.

A esto se suma otra percepción contundente: casi nueve de cada diez personas consideran que un solo empleo ya no alcanza para llegar a fin de mes, reflejando el deterioro del poder de compra de los salarios.

Endeudarse para vivir

El estudio revela que el 53,7% de quienes solicitaron un préstamo lo hicieron para afrontar gastos básicos, como alimentos, servicios o erogaciones indispensables del hogar.

Además, el endeudamiento comienza a mostrar señales de alerta:

  • El 28,9% reconoce que tiene muchas dificultades para pagar las cuotas.
  • El 12% ya registró atrasos en los pagos.
  • El 6,4% admite que directamente no puede afrontar la deuda.

Al mismo tiempo, el 55% considera que las altas tasas de interés terminan convirtiendo al crédito en una verdadera trampa financiera.

Los ingresos siguen siendo la principal preocupación

Si bien la inflación perdió protagonismo como principal inquietud, la mayoría de los encuestados considera que la mejora de los indicadores macroeconómicos todavía no se refleja en su economía familiar.

El 87,4% sostiene que los salarios continúan perdiendo frente al aumento del costo de vida y el 67,1% cree que la inflación que experimenta en su vida cotidiana no coincide con los datos oficiales publicados.

Desde La Unión

Desde La Unión de Usuarios y Consumidores observamos con preocupación que cada vez más familias recurren al endeudamiento no para mejorar su calidad de vida o realizar un proyecto, sino simplemente para cubrir necesidades básicas.

Cuando el salario deja de alcanzar para comprar alimentos, pagar los servicios o afrontar los gastos cotidianos, el problema ya no es solamente el acceso al crédito. El verdadero desafío es la pérdida del poder adquisitivo y la creciente dificultad de millones de trabajadores y jubilados para llegar a fin de mes.

Que una parte importante de la población deba endeudarse para sostener el consumo diario refleja una situación de vulnerabilidad económica que requiere respuestas integrales. Recuperar ingresos que permitan vivir con dignidad es fundamental para que el crédito vuelva a ser una herramienta de desarrollo y no un recurso de supervivencia.

Porque una economía saludable no se mide únicamente por sus indicadores macroeconómicos, sino también por la posibilidad de que las familias puedan cubrir sus necesidades sin tener que endeudarse para hacerlo.